Un libro para amar la lectura después del baño

Un libro para amar la lectura después del baño

Hace unos meses a mi hija todavía le gustaba bañarse apaciblemente, sumergirse en el agua y jugar dentro de ésta durante un largo rato. La pasión por el agua desapareció cuando llegó a la edad de un año, desde entonces es sumamente difícil meterla a bañar. Por esto recurrí al viejo truco de comprarle un patito de plástico, pensé que sería útil, para que ella se sumergiera y disfrutara del baño, pero esto no sucedió, las lágrimas siguieron, los berrinches y no dejarse lavar el cabello, aún es una tarea titánica.
Así que ya decepcionada por la presencia sin ningún efecto de los patitos de hule en la bañera, estaba a punto de tirarlos cuando…. Una mañana me desperté, seguí la rutina habitual de un día de trabajo, la dejé en la guardería y antes de ir a mi trabajo pasé por un café y decidí darme una vuelta por la librería.  En ese sitio encontré un libro: Tener un patito es útil, ¡ah! Dentro de mi una extraña alegría brotó, este es el libro indicado, para el momento indicado, para la niña indicada y sin pensarlo lo compré.
Llegué a casa, lo abrí y lo puse en el piso, al poco rato cuando ella regresó de la escuela, lo tomó, lo abrió con curiosidad y su papá que estaba igual de sorprendido que ella, le leyó el libro: http://youtu.be/6ghKvPxmabc
Al día siguiente tenía ya preparada la bañera, el agua y todo listo, para que ella tomara ese rico baño junto a sus patos, pero que creen ella siguió sin quererse bañar y ahora se encontraba amurallada con su libro con el que platicaba seriamente. Desde entonces, su libro es su casa, su castillo, su guarida donde se refugia. Es una tarea titánica sacarla de ahí dentro, sobre todo para bañarla.
La verdad es que mi hija tiene toda la razón al querer permanecer dentro de éste.Es un libro que cuenta dos historias la del patito y la del niño, sus hojas y cubiertas son resistentes (le he contado muchas veces esa historia). El trabajo de Isol, la ilustradora, es muy creativo respecto al formato. Se los recomiendo ampliamente, si lo encuentran por ahí, pónganlo en el juguetero de sus hijos. Desde luego, no logré que le gustara bañarse más de lo que le gusta ahora, pero lo que sí logré es que se contagiara por el amor a la lectura y que el patito se volviera en un personaje para jugar en la bañera.
Haydee Ramos C.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.